lunes, 8 de noviembre de 2010

LA INCREIBLE Y TRISTE HISTORIA DE LA CANDIDA ERÉNDIRA Y DE SU ABUELA DESALMADA

En el título está implícita gran parte de la obra, la cual narra en unas cuantas páginas la historia de una niña acusada por su abuela de ser la responsable de ocasionar el incendio que acabó con la mansión y los ahorros de toda una vida de contrabandista. Por tal motivo, Eréndira deberá pagar un millón de pesos por el desastre ocurrido. La abuela, conocedora del oficio, la arrastra a vender su virginidad a un tendero, el cual tiene la fama de pagar por hacer uso descarado de las niñas. Aquí comienza, por el precio $220, la carrera de prostituta, y ofrecida después a todos los hombres del pueblo por la irrisoria suma de $20 cada uno. La anciana al percibir que ya no queda hombre sin acostarse con su nieta, se va por el desierto en busca de clientes. En su descomunal ansiedad por recuperar lo perdido hace propagar por todos los rincones del mundo los servicios que ofrece. Entonces, es cuando arma carpa como un circo y se va de pueblo en pueblo presentando la escena escalofriante de la niña que vende su cuerpo. Miles de hombres hacen fila para entrar a la función y hacer parte de la cruel y macabra escena, interminable a través de los tiempos, de sentir placer al penetrar las entrañas de una niña que ni siquiera había llegado a la pubertad.

A pesar de las ganancias, a Eréndira se le dificultaba cumplir con el pago porque todos los gastos generados por la empresa son descontados de las ganancias inverosímiles de su cuerpo. Por tal razón, se hizo una cuenta difícil de pagar, y por la operación matemática sacada cuidadosamente por la abuela pasarían diez años y aún quedaría debiendo, según ella, los favores por haberla criado.

En una de las tantas noches tormentosas conoce a un joven del cual se enamora y es la primera vez que lo hace por amor y no por el afán de pagar la deuda de sus desgracias. Ellos deciden escaparse e irse para tierras lejanas donde nadie los encuentre; pero son hallados, capturados y devueltos a habitar sus tristes vidas. Parecía ser que el grado de poder de la abuela quebrantara la posibilidad de las leyes recuperarla de las garras de su destino. Gracias por estar amparada por la carta de un Senador de la República donde la recomienda ante las autoridades como una persona de bien y se debe ayudar por ser tan distinguida dama de la sociedad.

Eréndira, con un grito desgarrador y escalofriante, pide ayuda, y sólo es escuchado a cientos de kilómetros por los oídos de un joven enamorado, el cual viene al rescate dispuesto hacer cualquiera cosa por amor. Aliviados por la cercanía del uno con el otro deciden envenenarla con una porción de arsénico, capaz de matar a cien ratas de un solo tajo, pero sus intenciones son fallidas, a pesar de la capacidad fulminante del veneno. El novio se llena de coraje y con cuchillo en mano se abalanza sobre la desalmada abuela y la acuchilla centenares de veces desbaratándole la vida en cuestión de minutos. Eréndira absorta ante la macabra escena sale en rauda carrera y se pierde en los confines del desierto. Mientras tanto, el novio embadurnado por la desgracia fue capturado por los indios cuando pretendía seguir los pasos de la niña más desdichada del mundo.

La obra es un cuento narrado por el mismo autor, quien decide identificarse al comentar sobre cuando conoció la historia y menciona a Rafael Escalona y Álvaro Cepeda Samudio, Amigos de Gabriel García Márquez. El autor se identifica para generar veracidad en el cuento. La obra no es producto de su esplendorosa fantasía, sino una de esas historias reales que desmeritan al ser humano y lo convierten en el ser más cruel que existe sobre la faz de la tierra.

La Cándida Eréndira y su abuela desalmada es una obra marcada desde el comienzo por destinos trágicos y la influencia que tiene los padres sobre el futuro y la educación de los hijos. La abuela era prostituta, rescatada de las Antillas y ocultada en el desierto por un contrabandista tras acabar a cuchilladas con la vida de un hombre. De igual forma conduce a su nieta al mismo destino. Esta es una de esas historias que trasmiten en su fondo: “quien a hierro mata a hierro muere”. La abuela mató a cuchilladas y también recibió de la misma forma su merecido.

El cuento tiene tres personajes principales: La Abuela, Eréndira y Ulises. Los personajes secundarios son muchos, pero podemos mencionar al fotógrafo, al senador Onésimo Sánchez, a los indios que transportaban los chécheres de la abuela, entre otros.

El cuento se desarrolla en el desierto de la Guajira colombiana, en época de mucho contrabando, por la década de los 70 del siglo pasado, cuando aún el peso no se había desvalorizado y se compraba con centavos. Sin embargo, es una obra que no pierde vigencia porque se sigue violando a los menores como una cruel demostración de la perversidad y demencia del hombre.

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